La luz natural ha jugado desde siempre un papel importantísimo en el arte tanto bidimensional como tridimensional. De sobra son conocidos efectos lumínicos como el contraste, el volumen, el contraluz o la perspectiva aérea. Chevreul, en 1839 publicó su famoso libro "Los principios de la armonía y el contraste de los colores y su aplicación a las artes" donde exponía algunas de las teorías que inspirarían a los impresionistas para la creación de sus obras. A continuación vemos algunas obras que ilustran la perspectiva aérea: |