Pintura: La luz en la pintura ha definido las formas representadas. Durante muchos siglos, los pintores han intentado plasmar en sus retablos y lienzos la magia de la luz natural estudiando las propiedades físicas y ópticas de la luz blanca. En cada uno de los estilos pictóricos se pueden ver las diferentes formas de concebir y representar la luz natural. Los pintores barrocos y sus claroscuros, los impresionistas con sus colores luminosos y vivos, el gótico con sus referencias simbólicas, etc.
Arquitectura: La luz natural en la arquitectura es un elemento básico para la configuración de los espacios. En el gótico por ejemplo, la luz natural traspasaba las vidrieras y teñía el interior de una luz mágica y simbólica. En la arquitectura contemporánea, el protagonismo de la luz se hace más presente mediante la utilización de nuevos materiales traslúcidos y transparentes.