Con frecuencia podemos observar en los cuadros de los pintores muchas características de su entorno. Las obras de arte, además de reflejar las ideologías, sentimientos y pensamientos de los autores también reflejan aspectos físicos del lugar donde fueron pintados, sobre todo los paisajes. Así, es curioso comparar cuadros donde el clima juega un papel importante. Por ejemplo, la luz del mediterráneo con la que pinta Sorolla, determinará en gran medida la paleta de colores que utiliza. Por el contrario, los paisajes melancólicos y románticos de Friedrich se relacionan más con el invierno, la nieve, el hielo o paisajes al atardecer. |